
Gracias Casa de Dios, buenos días. Como la introducción que tan elocuentemente presentó la Pastora Sonia, tengo que hacer una confesión: todo lo que se dijo en ese video era real, excepto en una cosa: yo no cocino nada. Pero tengo un precioso esposo, Pastor Rudy, que ha sido muy paciente conmigo y me pide muchas cosas dentro de los requisitos, pero no que fuera cocinera.
He tenido el honor, el privilegio de trabajar con mujeres; lo que está en mi corazón y disfruto, es compartir lo que Dios ha hecho conmigo y no hay mayor testimonio que lo que Dios ha hecho contigo. Sé que muchas jóvenes han venido con muchas preguntas y es un tiempo de indecisión; de verdad que es un tiempo donde el futuro esta tan incierto y tú te preguntas tantas cosas… pero el estar confiado en Dios y saber que Dios tiene el control de todo, te hace descansar en Él. Descansa en Él, confia en Él. Dios va a llenar tus expectativas y va a ir aún más allá porque cuando tú le dices al Señor: “Aquí estoy”, Él está aquí para responderte. Aprovecha cada minuto, apunta. No creo que sea real que puedas retener todo y cuando llegues a tu casa, vuelve a repasar y repetir para que eso se quede en tu corazón.
Los condimentos que hacen una buena mujer . Yo te traigo lo que tú debes ser para ese hombre. Quiero aclarar que cuando la palabra dice que el que encuentra esposa, haya el bien, eso quiere decir que él debe de estar buscando, no tú, para que ellos tengan ese reto de alcanzarte, de conquistarte. Yo he oído de mi esposo que algo que no les gusta a los hombres, son esas mujeres muy fáciles que acosan, que buscan en vez de esperar que las busquen afuera. Allá afuera hay hombres buscando una buena mujer. ¿Cuántas quieren ser una buena mujer?. Los ingredientes que yo les voy a dar hoy, no sólo componen una buena esposa, sino una buena mujer. Si tú estás lista para dejarte encontrar o no porque no estás en edad, tómalo y aplícalo a tu vida como los condimentos de una buena mujer. Una buena mujer puede ser de bendición en su trabajo, familia, etc. Hay muchas facetas de nuestras vidas que nos llenan y completan como mujeres.
Quiero usar a la joven Rebeca. Genesis 24. Para mi fue ayer que estuve joven y yo recuerdo cómo yo me sentía; la incertidumbre, las preguntas y esta joven , como ustedes, tenía deseos, anhelos sueños, de tener una casita, un hogar. Nosotras la mujeres soñamos de tener ese momento de encontrarnos realizadas. Esa mujer tenía oficios como recoger agua y quizás en ese momento lo último que ella estaba pensando, era si estaba bien arreglada. Lo más lejos que ella tenía es que ese día alguien la iba a encontrar, a señalar y que ese día, ella iba a realizar sus sueños.
Yo encontré siete ingredientes que la hacia una buena mujer, una hija, una líder, una buena candidata para ser esposa:
1. Lo primero que quiero decir es que Abraham envía a su siervo Eliezer (Figura del Espíritu Santo) a buscarle esposa a su hijo (Jesucristo) porque este joven estaba en una depresión; él era un niño de mami y su mami acababa de morir y él con 40 años, se encontraba en una depresión y a su papá se le ocurre que la solución de eso sería casar al joven y envía a su siervo a buscarle esposa a su hijo. Este siervo hace un pacto con el padre para encontrarle esa esposa, Rebeca (nosotras, la iglesia) y el siervo ora antes de salir. “Las uniones divinas son resultados de oración”. “Los matrimonios de éxito son resultados de oración”. Yo oro por las esposas de mis hijos porque Dios comience a preparar a esa esposita de mi hijo Yoel. Y pide a Jehová pruebas de lo que esa joven debía ser y la confirmación que Dios le daba. El fue muy específico.
Tengo una lista para ti que no tienes es persona en mente. Ten una lista de qué es lo que tú quieres en esa relación. El, como anda buscando, también va a tener su lista. Nosotros tenemos que poner de nuestra parte. Porque nosotros no podemos querer ese galán y nosotros ser menos que eso. Nosotros tenemos que esforzarnos para que cuando ese joven venga y encuentre esposa, encuentre el bien. Este siervo ora y pide cosas específicas y antes que terminase de hablar, llega Rebeca. En las condiciones que el pidió lo que él le dice al Señor es: “Señor, que yo tenga un encuentro, que pueda hacer el trabajo que me dio mi señor y hazme prosperar en esta encomienda.” En todo lo que él pidió, él no pidió belleza. Ahora, no está de más. El esposo, los hombres, buscan una corona hermosa que ellos puedan estar orgullosos. Preocúpate por ti, vístete, cámbiate; todo eso es parte hermosa de ser mujer. Pero bueno, este siervo pidió otras características y elementos muy importantes.
Comienza la prueba de esta joven y ella se acerca a él y él le hace esta pregunta: Entonces el criado corrió hacia ella y le dijo: –Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro. Cuando ella se acerca, ya él le había puesto los ojos, pero le pregunta: ¿“De dónde eres, de qué casa eres?. La primera cualidad era ser idónea. Entendía que creyeran en las mismas cosas, que fueran de la misma fe. La Pastora Marta habló, no sólo que sea cristiano o que diga ser cristiano, pero no todo el que viene a la iglesia y no todo el cristiano es idóneo. Yo tengo una opinión muy personal; he visto que cuando las personas son muy diferentes, los matrimonios no son exitosos. Cuando son muy diferentes en cuanto a su estatus social, allí hay problemas. Cuando es una persona muy linda y la otra no es tan linda, allí hay problemas; cuando somos dos mundos apartes, es difícil cazar esas diferencias. No quiere decir que tú no te cases con una persona porque en este momento se encuentre no muy bien con lo financiero. Cuando yo me casé con mi esposo, él no tenia nada y yo tampoco, pero teníamos sueños y en él estaba el querer llegar a algún lugar. Si el joven no tiene deseo de estudiar ni ser nada en la vida y tú tienes el deseo de ser algo, allí se ven las diferencias. Es una persona que quiere llegar a ser lo mismo que tu. Imagínese que una persona que quiere 7 hijos se case con una que no quiere tener ninguna. ¿Ya van entendiendo mi sentir de ser idóneos?, tener el mismo nivel en la palabra o por lo menos recibir el mismo alimento. Tienes que encontrar una persona que sea como tú. Por eso Abraham envía a su siervo a buscar a esta persona y le dice que tiene que ser de su mismo pueblo, idónea. La primera cosa que él va a buscar en ti, es de qué casa eres, de qué familia vienes, de qué iglesia vienes, y cuando ella le contestó, él ya tenía paz. Luego seguimos viendo y dice en el Génesis 24, 17 Entonces el criado corrió hacia ella y le dijo: –Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro. 18 Ella respondió:
–Bebe, señor mío. Se dio prisa a bajar su cántaro, lo sostuvo entre las manos y le dio a beber.
2. Segunda cualidad que hace a esta mujer una buena mujer: esta joven estaba dispuesta, tenia una buena actitud, una buena disposición (posición y postura correcta, facilidad, actitud destreza, el proponerse algo, estar listo y estar determinado). Ella dijo, bebe señor mío. Esta joven no hizo caras, no dijo que no, sino que de prisa, prontamente fue y buscó el agua. ¿Qué diferencia una persona con buena actitud con una persona con rebeldía?. Lo opuesto es estar ocupada o inutilizable y una buena mujer está dispuesta y determinada a hacer lo que tenga que hacer, en el momento que tenga que hacer y con una buena actitud. El Pastor Cash dice que somos rebeldes convencidos que dice: “’Lo voy a hacer, pero no voy a tener una buena actitud”. Y hoy día es tan difícil encontrar a una joven, mujer, esposa, sometida porque el mundo nos dice que la liberación femenina y que nadie será dueño de nosotros, ni nos va a oprimir y qué mal hemos tomado eso y lo hemos traído a la iglesia y se nos hace tan difícil someternos y tener una buena actitud…
Una buena mujer puede ser utilizada no sólo como esposa, sino en cada área de tu vida. La otra cualidad :
3. Cuando acabó de darle de beber, dijo: –También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber.
20 Se dio prisa y vació su cántaro en la pila; luego corrió otra vez al pozo a sacar agua y sacó para todos sus camellos. Lo primero fue que ella fue más allá de lo que en principio le pidió él. Esta cualidad yo la nombré diligencia y la explicación que encontré fue: dinámica, trabajadora, rápida, eficaz, esforzada, afanada y productiva. Yo me pregunté ¿cuántas veces ella tuvo que bajar esa cubeta?. Cuando el siervo salió, la palabra dice que él había salido con 10 camellos, y yo busqué en el Internet cuánta agua bebe un camello. Cada camello podía beber entre 20 y 50 galones. ¿Cuántas veces bajó ella esa cubeta?. Qué trabajo, qué esfuerzo. Eso era sudor, lo que se llama una mujer de empuje y un hombre quiere una mujer que sea más que un adorno, pero tienen que añadir el ingrediente: trabajo, esfuerzo porque un hombre quiere al lado suyo, una mujer que le ayude a conseguir juntos lo que ambos desean.
Cuando yo me casé con mi esposo, no teníamos nada y nos dispusimos trabajar los dos y él ha podido contar conmigo. El hombre necesita una compañera que lo ayude a atrabajar, diligente que hace lo que tenga que hacer, lo que sea necesario, rápido y con buena actitud. El antónimo es ser negligente y perezoso. Dice la palabra que él estaba maravillado. Yo me lo imagino sentado en una piedra, pensando: “ésta va a ser”. Una buena mujer es una mujer de empuje. La importancia de esta cualidad es que ella nunca pensó que esto era una prueba y que nunca iba a volver a recoger agua. Ese fue el último día que ella fue a buscar agua del pozo. No sólo le dio recompensa a corto plazo (le dio brazaletes, etc) y ella fue prospera para siempre. El le explicó que su señor era muy próspero. Ella ese día recibió recompensa inmediata y a largo plazo. “Jehová ha bendecido mucho a mi amo y ha dado ovejas, siervos y siervas”. Así que esa mujer fue bendecida desde ese día en adelante.
4. El cuarto ingrediente, cualidad: el nombre de Rebeca es: una que envuelve o amarra. Esa muchacha atrapó a ese siervo, tenía todo lo que él había pedido y un poco más. Es como que ellos salen de caza y tú estás presta como queriéndote dejar encontrar. La cuarta cualidad es la que encontramos en el verso 25, Y añadió:
–También hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y lugar donde pasar la noche. Una buena mujer es una mujer acogedora, hospitalaria. Cuando ese hombre se case y tenga amigos, e hijos y tú le recibas a su mamá cuando la tengas que recibir. La descripción de acogedora es hospitalaria, generosa, espléndida y que acoge. Sin duda ella había aprendido eso de su mamá. Ella había aprendido a servir, a dar de lo que tenían y esa cualidad la llevó a ella.
5. Génesis 24, 28-30 La muchacha corrió e hizo saber estas cosas en casa de su madre.
29 Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual corrió afuera hacia el hombre, a la fuente.
30 Y cuando vio el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, que decía: «Así me habló aquel hombre», fue adonde él estaba; lo encontró con los camellos, junto a la fuente. La quinta cualidad la encontramos en el verso 57. Labán se volvió loco con este siervo y quería saber a qué vino y con qué intención. El es muy claro cuando le dice: “vengo en tal y tal misión y le pedí al Señor que me confirmara y yo creo que ella es la esposa…” y ellos acceden, hacen su pacto, pero le dicen: “vamos a preguntarle a ella” y aquí lo que veo es una joven sometida. Siempre todo lo que vemos es como una historia pero no lo aplicamos a nuestra propia vida. Ella hace lo que sabía hacer y cuando llega a su casa, ¿ya la ofrecieron en matrimonio? ¿Para dónde voy? ¿Y con quien? Por lo menos enséñame una foto… Lo que fue para ella dejar todo, irse con un extraño, a casarse con un extraño… Eso es fe. Sometimiento a sus autoridades; su padre y sus hermanos lo vieron como que eso era de Dios. Sometimiento al propósito que ella sabía que era de ella. Ella sabía que quería ser algo, alguien, ser importante y así fue. Tenía promesa de multitudes. Ellos le dijeron: “vamos a preguntarle”’. En el 58 ella dice: “sí iré”. Ella no protestó, no puso queja, ella no dijo nada. Ella dijo , sí iré. Tengo 22 años de casada;. me casé muy joven y ha habido que creerle a Dios, ha habido que orar. Con las pastoras tenemos ya un dicho: “Tenemos el mejor de Puerto Rico, el mejor de Guatemala y el mejor de República Dominicana”. Pero no hay palabra que hoy le pueda decir a ustedes que las aterricen, que les pongan los pies en la tierra sobre lo que es el sometimiento. No lo van a entender. Todavía tú lo dices en papel y otra cosa es en la realidad de la vida. El sometimiento a mi me ha costado, pero porque yo amo a Dios y a mi esposo con locura, yo he entendido que tengo que hacerlo y punto. Una buena mujer es sometida, que entiende que sus autoridades están puestas allí por Dios.
6. Génesis 24, 59. Entonces dejaron ir a su hermana Rebeca, a su nodriza y también al criado de Abraham y a sus hombres. 60 Y bendijeron a Rebeca, diciendo: «Hermana nuestra, sé madre de millares de millares, y conquisten tus descendientes la puerta[o] de sus enemigos». La sexta es una mujer con proposito y con promesa. Cuando el hermano y padre de Rebeca la despidieron, no sabían que Sarah tenía también esa promesa. Ellos estaban profetizando y confirmando esta promesa que no solo había sido dada para Abraham y Sarah, sino para ella. Y una buena mujer, es una mujer que tiene en ella una semilla, una promesa y entiende que va a ser algo más que una buena esposa y una buena mamá. Si le crees a Dios y tú tomas eso que se te ha dicho a través de la palabra, ni siquiera a través de un profeta (y queremos que ese hombre o mujer de Dios nos profetice)… La palabra profética más segura esta aquí, y lo que la palabra de Dios me dice, eso es lo que voy a tomar yo. Eso solamente va a ser una confirmación de lo que Dios ya me ha hablado a mi. Una buena mujer es una mujer que entiende que puede llegar lejos con Dios.
7. La septima cualidad Había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde, y alzando sus ojos vio los camellos que venían. 64 Rebeca también alzó sus ojos, vio a Isaac y descendió del camello. Yo me pregunté: “Y por qué ella se bajó del camello? y busqué en el Internet, costumbres hebreas, judías. Las costumbres de esa época le enseñaban a esa mujer que no podía estar más alto que su señor. Si ella estaba arriba del camello, ella le estaba faltando al respeto. Esa actitud de: “yo me voy a bajar de mi camello, me voy a poner a tu nivel” fue la primera impresión que Isaac tuvo de esa muchacha. Ella se cubrió la cara y me pregunté: “¿por qué ella se cubrió la cara?” y encontré que el velo era el símbolo social que separaba o identificaba a las mujeres que estaban tomadas (yo no estoy disponible). Cuando este joven se acerca a ella y ella tiene el gesto de bajarse de su camello, ella ve esta buena actitud, ve el sometimiento, que no le quiere faltar al respeto; no le ha visto la cara, pero sí ve que ella con su acción le está diciendo: “yo entiendo que ya yo soy tuya, que hay estoy apartada para ti” y eso a él le gustó. El la agarró de la mano y la llevó a la casa de su mamá. El le dijo: “ya la reina de esta casa se murió; ahora la reina vas a ser tú”. La cualidad era: humildad. Ella entendía que debía dejarse alcanzar. Muchas de nosotras estamos despreciando al esposo con el que nos vamos a casar. Algunas de ustedes, yo les digo, atrévete a dejarte alcanzar; que una persona pueda llegar a ti y comenzar con una amistad, porque quizas esa persona que tú vez humilde… el pastor Rudy era flaquito, no tenía nada, pero tenía sueños, tenía promesa y si yo hubiera dicho ay no!, no hubiéramos estado donde estamos ahora. Modestia, dulzura, timidez, ser dócil, obediente, suave. En ese camino, cuántas preguntas no tendría, como las tienen ustedes hoy. ¿Quién sabe lo que ella se preguntaba?: ¿“seré feliz, qué tendrá, etc?. Ella emprendió ese camino en fe, obediencia. Haz solamente lo que te toca hacer hoy, sé obediente, ten fe y no te preocupes por el camino. No te preocupes, deja todo el camino en manos de Dios y Él te ama tanto, que va a hacer que, como a ti te gusta, Él te lo va a dar. Esta historia sí acabó en matrimonio. También son las mismas cualidades que te hacen una buena mujer, aparte del matrimonio. La historia termina que él la amo mucho. Fue de los pocos patriarcas que no tuvo nunca otra mujer. Isaac oró por ella porque tenía problemas para tener hijos y Dios oyó las oraciones de Isaac. Yo me imagino que ella fue feliz y sin contradecir mi mensaje, sí es bueno cuando ustedes sean escogidas, pero disfrútense solteras, disfruten este tiempo. Porque de verdad, es otra cosa cuando estás casado. Disfruten este tiempo, no se apresuren. Yo le digo a mi hija: “goza, ten amigos” porque inmediatamente tú te pones de novio y ya algunos actúan como si estuvieran casados.
Cuando Dios creó a la mujer, fue para que fuera esa compañera, pero tu persona se completa con Dios, no con esa otra persona. Dios quiere hacerte una persona entera, feliz, sin que llegue esta persona. No quiero que te encuentres como la mujer del pozo buscando en otros hombres, lo que tenía que buscar en Jesús. No creas que ese vacío que tú necesitas, tú lo vas a encontrar en un novio o esposo. Ese vacío sólo Dios lo puede llenar, puede amarte realmente como tú eres.
Yo escribí algunas cosas; yo tuve muchos novios, pero yo había recibido el amor a la manera del mundo; entonces yo me convierto y ese año para mi fue especial. Yo quiero leerle porque ese amor llegó a mi inesperadamente. Yo estaba muy deprimida y había intentado un suicidio y ese “príncipe azul” llegó en 1985. Uno no sabe cómo va a ser, cuándo va a ser. Yo puse aquí que lo primero que me cautivó a mi fue ver cómo y cuánto Él me amaba; yo era muy incrédula y yo no pensaba que alguien podía amar sin compromiso, tan fielmente. El entender cuánto Él me amaba, el entender que yo era especial… Yo tenía una muy baja autoestima. Nadie nunca había hecho que yo viera a nadie, ni me decían cualidades buenas que hubieran en mi y Él solamente lo bueno me decía. En esos momento yo no me veía así, pero me gustaba oírlo. Mientras más tiempo pasaba esa relación, se hacía más fuerte: yo lo entendía mejor a Él, sus planes futuros…
Que yo iba a entrar en esa relación para siempre. Mi corazón había sido roto… se rompieron barreras. Ese amor de 1985 fue el amor de Jesús. Tienes que irte este fin de semana entendiendo: “ya encontré mi primer amor”. Llévate ese conocimiento que hay uno que te ama realmente, para siempre y hasta que la muerte te separa y ese es Jesucristo de Nazaret. Espero que esta palabra les sirva para ser una buena mujer y en un tiempo muy cercano, una buena esposa.
Simplemente dale click al triangulo verde y preparate a ser bendecido por la palabra de Dios en boca del Pastor Marcos Witt.
Hay un «club» que día a día gana más integrantes. La condición para entrar no es pagar una cuota, inscribirse o hacer mérito.
De un día para el otro uno pasa a ser parte sin siquiera buscarlo. ¿Cómo se les llama a los «afiliados»? «Hijos de padres separados». Y yo soy uno de ellos. Sí, así es. En 1985 mi padre se separó de mi mamá, y desde entonces tanto mi hermano Ezequiel como yo hemos pasado estos dieciséis años sin él.
Existe una gran cantidad de escritos que tratan sobre el matrimonio, otro tanto sobre cómo resolver los problemas que ocurren dentro de esa relación y algunos sobre la separación y el divorcio. No voy a ocupar estas líneas para hablar acerca del matrimonio, o si es bíblico o no divorciarse. Lo que sí haré es conversar contigo de corazón.
Porque… ¿quién nos habla a nosotros, los que sufrimos de «segunda mano»? No hay mucha orientación cristiana al respecto. Se condena mucho, se aconseja poco y la tristeza inunda el corazón de miles, que cantan con sus labios pero lloran en su interior.
Y tal vez tú seas un hijo o una hija cuyos padres han roto su relación matrimonial. Pues bien, quiero ponerme a tu lado y hablarte desde el alma, como alguien que a los 24 años se sienta a reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro sin tener a papá y a mamá juntos.
Tres Lágrimas Inevitables.
Cuando tus padres se separan pasan tres cosas inevitables dentro tuyo:
1).- «NO PUEDO MÁS, ¿POR QUÉ TUVO QUE PASARME A MÍ?» (TRISTEZA).
De pronto se fue. Ya no está. Papá o mamá dejó el hogar… ¿por qué? «Todos tienen a su papá, ¿y yo? ¿Por qué esto tiene que pasarme a mí?» La tristeza y la depresión te visitan apenas comienzan los problemas en casa y se adueñan de tu corazón cuando ocurre la separación. Cuidado, es normal ponerse triste, porque uno ama a sus padres. Pero el problema es dejarse dominar por la tristeza, y muchas veces lo hacemos.
2).- «POR MI CULPA… POR TU CULPA… POR NUESTRA CULPA PASÓ ESTO» (CULPA).
Otra cosa que sucede es que te sientes culpable. «Se fueron por mí», «Yo podría haber hecho algo para evitar que se divorciaran». O tal vez le echas la culpa a tus padres: «Mamá no lo cuidó, por eso él se fue con su secretaria. Papá no amaba a mamá, ¿para qué se casó con ella?» Y así elaboramos una lista sin fin de culpables, y mentalmente establecemos un juicio sin piedad contra todos, buscando aliviar la carga de enojo que tenemos adentro. Pero te puedo asegurar que esto no resuelve para nada las cosas.
3).- «¡YO LOS VOY A VOLVER A JUNTAR!» (MESIANISMO).
Apenas ocurre la separación, y también en varias ocasiones más, te sientes responsable de hacer algo para unir nuevamente a tus padres, como si fueras el salvador (el mesías). Esto es muy común entre los que somos hijos de Dios.
Nos creemos los delegados por el Señor para restaurar las cosas, lograr que nuestros padres vuelvan a amarse y así tener una familia exitosa. Y entonces empieza nuestro plan: hablarle bien a papá de mamá y viceversa, concretar salidas, decirles qué lindos son, pedirles que se unan por nuestro bien (el de sus hijos). Algunos llegan a decir: «¡arrepiéntanse porque se van al infierno!»
Ahora, si bien es cierto que Dios puede usarte como instrumento de reconciliación (y de hecho ha ocurrido en muchos hogares), no somos nosotros ni nuestros esfuerzos los que cambiarán sus corazones. Sólo Dios puede hacerlo.
Cómo Volver a Sonreír.
¡Hay esperanza! Dios está presente en nuestra vida y no nos abandona.
«…Aunque ustedes estén tristes, su tristeza se convertirá en gozo» (Juan 16.20b).
Quiero compartir contigo tres cosas que me devolvieron la alegría en medio de mi propia experiencia como hijo de padres separados. Te las comparto a corazón abierto:
1).- «LOS PERDONO» (EL PODER DEL PERDÓN).
Tienes que perdonar. Así de sencillo y así de directo. Perdona a tu papá por haberte dejado solo, quizás sin sostén económico, tal vez sin visitarte. Perdona a tu mamá por haberte descuidado debido a su depresión. Perdónalos a ambos por sus errores, pecados y descuidos. No te pido que te hagas el tonto y les des una sonrisa prefabricada, diciendo: «todo está OK», pasando por alto la situación.
Eso no es perdón. El perdón lo damos por amor, aunque el otro no lo merezca (¿no hace Dios así con nosotros?).
Perdonar quizás no hará que tus padres se vuelvan a unir, pero tú experimentarás libertad y paz en tu vida.
2).- «SEAMOS AMIGOS» (LA BENDICIÓN DE LA AMISTAD).
Arrímate al fogón… Un carbón separado de los demás se apaga pronto… Tener amigos es una gran bendición. Algunos evitan la amistad por temor a ser rechazados, y entonces se aíslan. No tengas miedo. Ante todo Dios está a tu lado, y Él es el mejor amigo. Y también desea que compartamos nuestras vidas con otros.
Sólo aquellos que tienen a Jesús como su mejor amigo pueden ser buenos amigos («el hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo, y amigo hay más unido que un hermano» – Proverbios 18.24). Dios creó a los amigos para compartir con ellos las alegrías y las tristezas, los buenos y los malos momentos. No pienses que eres el único que sufre, también hay otros que experimentan situaciones difíciles.
Una vez que encuentres amigos verdaderos disfrutarás lo que significa compartir la carga. Como dice un pastor amigo: «Una carga compartida pesa menos».
3).- «TÚ ERES MI PADRE» (DIOS: UN PADRE PERFECTO).
Y lo mejor de todo: Dios es tu Padre. Él se convierte en tu papá o tu mamá cuando éstos te faltan. Y Él es un Padre que no te falla. Muchos, al pensar en Dios como Padre, inconscientemente proyectan la imagen de sus padres terrenales a Él, y por eso no pueden relacionarse bien o le tienen miedo.
La Biblia dice que Dios es amor. Él te ama. Por eso, la mayor alegría que puedes tener (y lo digo por experiencia propia) es saber que «aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo Dios me levantará» (Salmo 27.10).
Él va contigo a la escuela. Está en las gradas mirando y aplaudiendo las jugadas que haces. Te acompaña en las horas de la noche mientras estudias para el examen. Te conoce por nombre aunque estés rodeado por una multitud.
La Mejor Decisión de la Vida.
Hace dieciséis años que no tengo papá: Juan José. Hace más de dieciséis años que sí tengo Papá: Dios. ¿Y todo gracias a qué? Un día recibí a Cristo en mi corazón, lo reconocí como Señor y Salvador de mi vida, creí que murió por mí en la cruz y que resucitó de entre los muertos con poder. Entonces la vida comenzó, y nunca estoy solo.
¿Le has dicho sí a Jesús? ¿Es Dios tu Padre? Si tu respuesta es afirmativa, avanza con todas tus fuerzas para adelante, porque siempre hay esperanza, aunque seas hijo o hija de padres separados. Pero si nunca le abriste la puerta de tu corazón, hoy es el día. Sé valiente. Habla con Él, aunque no entiendas todas las cosas. Pídele que llene tu vida con su presencia. Y te puedo garantizar algo: ¡Él nunca te fallará!
El autor, Cristian Franco, argentino, es miembro de la Asociación Evangelística Luis Palau y vive en Buenos Aires.
FRAGMENTO DEL LIBRO “MATRIMONIO DE SOBREVIVIR A PROSPERAR” AUTOR: Charles Swindoll
CUATRO PRINCIPIOS FUERTES Y APLICACIONES SENSATAS
Piense primero en su matrimonio y luego en su familia.
¡DESPIÉRTESE!
La condescendencia nos ciega a la realidad. Al dejarnos llevar por la corriente de nuestra cultura, siguiendo la senda de menos resistencia, no notamos la distancia creciente entre nosotros y el Señor. Es fácil trivializar el mal, ser indiferentes al mismo, tolerarlo, aceptarlo y finalmente abrazarlo.
¡Despiértese!
Mire lo que usted es en relación al Señor y determine enfocar eso realistamente.
Este no es tiempo para echarse a dormir. Si se trata sólo de usted y su cónyuge, permanezca despierte y alerta a las súplicas sutiles de los acomodos. Si tiene hijos pequeños en casa, sea proactivo para descubrir cómo la cultura de ellos puede estar influyendo en ellos. Si tiene adolescentes, invierta algún tiempo viendo los programas de televisión que ellos ven y oyendo la música que les gusta a ellos. Tal vez usted tenga que invertir, pero es mejor si usted entiende los mensajes que ellos están recibiendo, de modo de que el mundo no sea la única voz que sus hijos oyen.
No se deje engañar por el desenfado de ellos. Usted no puede silenciar al mundo, pero tampoco tiene que hacerlo. Sus hijos anhelan con ansias dirección en medio de lo que es para ellos un tiempo de confusión y cambio. Ellos simplemente pretenden descartar su consejo y su intervención. Es más, su palabra cuenta para ellos mucho más de lo que ellos están dispuestos a admitir. Bien pueden encogerse de hombros y entornar los ojos, pero le oyen.
¡ESCUCHE!
El conocimiento nos hace libres. El enemigo de nuestras almas se aprovecha de la ignorancia. En tanto y en cuanto Satanás, el príncipe de este mundo, pueda mantenerlo ignorante, puede mantenerlo ignorante, puede engañarlo con superstición y temor. Él tergiversará su teología a fin de mantenerlo persiguiendo soluciones erradas. ¡Las consecuencias de ese abandono son devastadoras! Su vida espiritual estará dominada por incertidumbres e inseguridades. Se hallará confundido en cuanto a quién es usted y a dónde se dirige.
Jesús dijo esto en cuanto a ser discípulo. “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:31-32). Cuando usted está creciendo en su conocimiento de la palabra de Dios, eso lo equipa para pensar claramente y ver el mundo en forma realista. Estudie las Escrituras Sagradas. Lea la Biblia diariamente, y memorice pasajes claves. Cada vez que me dedico a ese ejercicio, me asombra ver cómo se aguza mi discernimiento; y cuanto mejor enfrento las pruebas rutinarias de la vida.
Para leer los otros 2 punto, vea el libro de la página 19 en adelante…
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