Es como ir saliendo de una curva a bordo de un tren de alta velocidad y de pronto ver que hay un puente y esta roto, y aunque actives los frenos a toda la potencia, o grites, o llores, o hagas lo que hagas la caída es inevitable y solamente un milagro de Dios puede salvarte.
Hace unos años, recuerdo que iba de viaje con un grupo de compañeros de estudio hacia el puerto Quetzal, en Guatemala, para ver como era el proceso de carga y descarga de los contenedores que llevaban y traían productos al país.
Hoy en día se habla mucho de amor, sin embargo el termino se ha corrompido tanto, como las personas que lo buscan, se ha dicho mucho por ejemplo que muchas mujeres fingen sexo por amor, y muchos hombres fingen amor por sexo.
Así cualquiera que se acuesta con otra persona y tiene sexo, le llama hacer el amor, cuando muchas veces lo único que hay es una satisfacción propia, y digo cualquier persona, porque la degeneración a llegado a tal punto que las relaciones sexuales ya no son asunto de sexos opuestos solamente, sino de personas del mismo sexo.