Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas,  y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos;  y no cesaban día y noche de decir:  Santo,  santo,  santo es el Señor Dios Todopoderoso,  el que era,  el que es,  y el que ha de venir.  Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria [...]