Hoy, analizando mi vida durante el año que pasó, puedo ver que he crecido mucho, no soy el mismo desde que Dios me dio la oportunidad de vivir en libertad y en pureza sexual, un cambio por el cual otras áreas de mi vida han mejorado.
Por un momento me detuve a pensar qué cosas perdí a causa de la pornografía y las consecuencias de ese pecado en mi vida. Hice esta pregunta a uno de mis estudiantes de Libertad Pura, quien me respondió: “perdí amistades sinceras con mujeres, empleos y responsabilidades académicas”. A raíz de esta respuesta suya hice un listado de qué fue lo que yo perdí:
Tu situación podrá ser diferente a la mía, y tal vez no hayamos cometido los mismos pecados, pero de algo estoy seguro, y es que con el pecado siempre llevamos las de perder. Todos aquellos que conocemos la Palabra de Dios sabemos esto y sabemos que con Cristo siempre ganamos, pero el pecado trae consigo la muerte.
Ahora Dios está trabajando en mi vida, formando mi carácter y dándome una vez más la oportunidad de recuperar esas grandes virtudes que perdí a causa del pecado. No me es fácil tener que pasar este proceso, pero al ver lo bueno que Dios es conmigo y que sus planes siempre son para mí bien, prefiero esto, mil veces, en lugar de volver atrás.
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11 NVI
He escuchado muchos testimonios de personas que han perdido dinero, su matrimonio, su ministerio, sus estudios, empleos y otras cosas más a causa de un pecado oculto. En sí, el punto ahora no pensar en lo que has perdido y quedarte viendo como eso se va, como un barco de papel sobre las aguas de un rio, sino de ver qué estás haciendo hoy por recuperar todo lo que Dios ha entregado en tus manos para hacer su voluntad. (Mateo 25:14-30).
En un programa de TV escuché a Nick Vujicic dar una respuesta muy acertada al responder a la pregunta: ¿qué opinas de la crisis que hay en el mundo? Y él respondió: “la mayor crisis que el mundo tiene en la actualidad es el pecado en sus corazones y no tener a Cristo en su corazón”. El afán de la vida nos hace preocuparnos por lo que vamos a perder económicamente o qué va a suceder en el mañana (Mateo 6:25-34
), sin darnos cuenta que nuestra alma está perdida (Lucas 12:16-23
) y solo Cristo puede darnos eso que hemos perdido. (Luc.19:10
)
Este es un momento oportuno para que tomes la decisión de caminar en santidad y de entregar cualquier pecado que hayas ocultado a la luz de Cristo y de tener la esperanza de que lo mejor para tu vida está en Él. Si vives en una crisis, en la que Cristo está ausente de tu vida en algunas áreas, y deseas vivir en pureza, te invito hoy a que te inscribas con nosotros para que uno de nuestros mentores pueda contactarte, al hacer clic en este vínculo.
Articulo tomado de Libres en Cristo Blog
Por Chris Schaffner
Las heridas autoprovocadas están convirtiéndose, cada vez más, en un problema reconocido en el ministerio juvenil, y todos los pastores de jóvenes y el staff de voluntarios (en los ministerios dedicados a las escuelas secundarias y a las universidades) necesitan una comprensión general sobre las heridas autoprovocadas, sobre las señales a las que estar atentos, y sobre qué hacer si se dan cuenta de que un alumno se está autoprovocando heridas.
“Las heridas autoprovocadas en los estudiantes de escuela primaria y secundaria no deberían ser minimizadas ni desestimadas como “modos de llamar la atención” o “simplemente una moda pasajera”. Cuando las personas dan un paso tan drástico como lastimar sus propios cuerpos, deberían ser tomadas en serio y deberían tratarse los orígenes de su estrés” (traducido de Walsh, 2006, p.38)
Señales de que alguien se está autoprovocando heridas:
Las personas que se autoprovocan heridas a menudo se esfuerzan mucho para ocultar o disimular sus heridas, así que puede ser difícil saber si una persona efectivamente se está autoprovocando heridas:
• Las personas que se autoprovocan heridas pueden parecer retraídas o deprimidas.
• Puede que observes cortes o moretones (magulladuras) que siempre están acompañadas por excusas que no parecen no encajar.
• Muchas personas que se autoprovocan heridas se hacen cortes en los brazos, así que puede que usen ropas con mangas largas, aún cuando haga mucho calor.
• Dentro del colegio, los alumnos que se autoprovocan heridas pueden buscar excusas para no tener que usar pantalones cortos o mangas cortas, y por lo tanto puede que eviten las actividades como educación física y natación.
En particular cuando se trata de niños pequeños, es importante vigilar de cerca de aquellos alumnos especialmente vulnerables, como por ejemplo aquellos con un historial de maltratos o abusos.
Consejos generales para Pastores de Jóvenes y voluntarios:
• Escucha al joven e intenta no mostrarle si estás enojado, frustrado, o disgustado. “Los adultos deberían aprender que la mejor manera de responder a las heridas autoprovocadas comunes es con un una ‘actitud discreta y desapasionada’ y una ‘respetuosa curiosidad’” (traducido de Walsh, 2006, p.245)
• Aprende sobre la diferencia entre heridas autoprovocadas y suicido.
• Si alguien te cuenta que se está autoprovocando heridas, significa que confía en ti y que está dispuesto a compartir este problema tan personal.
• Algunas personas querrán tan sólo ser escuchadas y comprendidas. Intenta no presionarlas haciendo preguntas que puedan abrumarlos.
Asegúrate de que tu ministerio juvenil tenga una política para los casos de heridas autoprovocadas. Orientaciones para escribir una política y más información pueden obtenerse escribiendo por mail a cschaffner@fringeconversations.com.
Cosas para que recuerden los Pastores de Jóvenes y los voluntarios:
• Cualquier persona con cualquier historia de vida y de cualquier edad puede autoprovocarse heridas, incluso niños muy pequeños.
• El autoprovocarse heridas afecta a personas de todos los trasfondos familiares, religiones, culturas, y grupos demográficos.
• El autoprovocarse heridas afecta tanto a varones como a mujeres.
• Las personas que se autoprovocan heridas pueden a menudo guardarse el problema durante mucho tiempo, lo cual significa que abrirse a contárselo a alguien puede ser difícil.
• No puedes simplemente decirle a alguien que se autoprovoca heridas que deje de hacerlo… no es tan fácil.