Factores que conducen a la armonía matrimonial
Autor: Paul Hoff
Surgen problemas en el hogar cuando los consortes no se dan cuenta de que cada uno es sicológicamente distinto al otro, pues en tal caso no se comprenden bien el uno al otro.
Comprensión de las diferencias que hay entre los dos sexos:
Surgen problemas en el hogar cuando los consortes no se dan cuenta de que cada uno es sicológicamente distinto al otro, pues en tal caso no se comprenden bien el uno al otro.
Las diferencias físicas son bien conocidas; como por ejemplo el hecho de que las chicas maduran más pronto que los muchachos de la misma edad, y la vida de la mujer se prolonga más que la de el hombre. Es obvia la diferencia entre sus respectivas anatomías.
Sin embargo, diferencias sicológicas entre los dos sexos son algo más grande y menos conocido. Consideremos algunas generalizaciones que se pueden aplicar a la mayoría de la gente.
a). Los hombres tienden a pensar lógicamente, casi fríamente, con el intelecto; la mujer tiende a pensar con su corazón, es decir, está influida por sus emociones.
Las decisiones de ésta dependen mucho de cómo se sienta acerca del asunto; el hombre tiende más a pensar en los argumentos racionales. Tal vez sea consecuencia de que la intuición femenina está más desarrollada que la del varón.
b) El hombre se ocupa más de sus actividades fuera del hogar y en el mundo externo, que de sus sentimientos. La mujer se concentra más en sus propios sentimientos y es menos objetiva en su punto de vista.
c) Los hombres tienden a tomar en cuenta principios y a generalizar sus conocimientos; las mujeres consideran más los detalles o particularidades.
Por ejemplos, un hombre estudiará las líneas generales de la política de un candidato para la presidencia; su señora indagará acerca de su actitud referente al educacional o referente a su familia. El hombre ve el panorama y la mujer los pormenores.
d) Los hombres tienden a hablar acerca de cosas prácticas: su empleo, sus planes para el futuro y los asuntos financieros. No les gusta hablar mucho, por regla general, con respecto a otras personas y relaciones humanas.
En contraste, la mujer prefiere hablar tocante a sus sentimientos, sus íntimas relaciones con otros, sus problemas y los asuntos de los miembros de su familia. Capta con más facilidad la actitud de otros y tiende a chismear más que su marido.
e) Los hombres hasta cierto punto, desean intimidad emocional, pero a la vez la temen y hasta la evitan. El sexo bello necesita recibir frecuentemente expresiones de cariño y amor. Para el barón es difícil hablar acerca de sus sentimientos; es menos capaz que la mujer de entender y de expresar una emoción, de modo que tiende a retirarse de los encuentros emocionales.
La mujer anhela intimidad emocional y se siente insegura frente a la incapacidad de su marido para comunicar verbalmente la profundidad de sus sentimientos.
Quiere escuchar a cada momento las palabras: “Te quiero, mi amor”, y ser abrazada y besada; el hombre, por regla general, se siente incómodo hablando de su amor y actuando románticamente.
Muchos hombres piensan que basta con suplir las necesidades materiales de su esposa, y ser fieles en su relación matrimonial. No saben darse a sí mismo a su esposa.
f) El varón necesita tener éxito; la mujer necesita seguridad. El hombre tiende a identificarse con su trabajo, el cual llega a ser la expresión de su personalidad, y se evalúa a sí mismo por ello. Por ejemplo, el constructor está absorto en sus proyectos.
Si tiene éxito, siente su valor personal, pero si las cosas de su trabajo andan mal, tiende a sentirse desalentado, hasta considerarse de poco valor en ciertos casos. El hogar de la mujer muchas veces llega a ser la extensión de su personalidad, y ella se evalúa a sí misma por la medida de aprecio que le demuestran los miembros de su familia.
También recibe gran satisfacción sirviendo a su marido y a sus hijos. Encuentra su éxito en el bien y el éxito de ellos. Para el hombre el hogar es solamente una parte de su vida; para la esposa es toda su vida.
Su muerte no fue un accidente
Por Marcos Witt
Uno de los milagros más grandes que Jesús hizo en toda su vida se llama la salvación la cual, hasta el día de hoy, ha sido una de las más grandes y maravillosas historias que la humanidad haya conocido. Dios, estando en el cielo y mirando nuestra condición pecaminosa, sabiendo que necesitábamos una redención, envió a su único Hijo para poder hablarnos, vivir entre nosotros, mostrar su naturaleza divina y comprobarnos que, como hombres, podemos vivir libres de pecado, con la fuerza del Espíritu Santo y que podemos caminar, hablar, pensar, tratar a la demás gente, abrazar, amar, consolar, acariciar y llegar a ser como Jesús.
La muerte de Jesús no fue un accidente, ni algo que sucedió por algún sistema equivocado judicial o legal, la muerte de Jesús fue algo que en la eternidad de Dios, fue planeado. Dios lo pensó y puso todo en orden porque tenía un plan: la salvación del ser humano, el poder vivir eternamente al lado de Dios nuestro Señor.
No hay algo más contundente y comprobado que lo que Jesús habló y lo que selló el hecho de que El fue y es realmente el Hijo de Dios, es precisamente que hoy en día existe una tumba que esta vacía. Usted puede visitar las tumbas de muchos otros hombres que dijeron y declararon cualquier cantidad de cosas autoproclamándose los “mesías” pero sólo uno de ellos tiene una tumba vacía y esa es la tumba de nuestro Señor Jesucristo; ¡está vacía para siempre!
Quizás usted se pregunte, ¿qué significa redención? Es que el plan perfecto de Dios, la razón por la que El envió a Jesucristo. Redimir algo simplemente significa pagar un precio para volverlo a comprar. Usted y yo hemos sido comprados por el mismo que nos creo. El nos ha comprado con su sangre preciosa.
Dice Romanos 3:23 que por cuanto todos hemos pecado, estamos destituidos, separados, sin acceso a la gloria de Dios. Y cualquiera que dice que nunca ha pecado, en el momento de decirlo, ya comete un pecado porque dice una mentira. Romanos 6:23 dice que la paga del pecado es la muerte. Usted y yo como pecadores merecemos la muerte y solamente si alguien estuviera dispuesto a pagar el precio de muerte, es que podríamos ser libres de la condena eterna que trae la muerte. Pero ¿quién iba a pagar nuestra condena? Hubo alguien que miró nuestra condición, que no teníamos la forma de pagar un precio de sangre, y se ofreció, fue delante de su Padre y dijo, “Yo me ofrezco, yo seré ese sacrificio perfecto. No quiero que ellos mueran, yo voy a morir en su lugar para que el precio de su pecado quede de una vez y para siempre pagado”.
¿Por qué lo habrá hecho? ¿Por qué fue Jesús movido a pagar nuestra condena? La única razón es por lo tanto que nos amó. La Biblia dice, “de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito, para que cualquier persona que crea en El” – no en los libros, ni en los filósofos o en las filosofías, estratagemas y pensamientos de hombre – “no se pierda mas tenga vida eterna”. Lo único que le va a garantizar a usted la salvación eterna de su alma es creer en Jesucristo, nuestro Señor. El es el camino, El es la vida, El es la verdad, nadie puede acercarse al Padre sino es por El. Solamente creyendo en El tendremos vida eterna.
Romanos 5 dice, “mas Dios mostró su amor para con nosotros en que siendo todavía pecadores, Cristo murió por nosotros”. En Juan capitulo 15 Jesucristo mismo dijo, “el amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos”. El hecho de que Jesús dio su vida por nosotros quiere decir que El se considera amigo nuestro. El fue a la cruz pensando en todos nosotros. Jesús no murió por accidente, su propósito, su destino, su misión, su sueño fue que al morir, usted y yo tuviéramos vida porque soñó con nuestra victoria.
Cuando Jesús declaró “consumado es”, los cielos se estremecieron, se hizo noche, la tierra se sacudió y cuando El colgó su cabeza, cuando rindió su cuerpo a la muerte fue cuando empezaron una parranda en el infierno. “Finalmente” - pensó Satanás – “ya lo tengo donde lo quiero, lo voy a poder sepultar”. Y Satanás se dijo por dentro, “yo tengo las llaves de la muerte, las llaves a la tumba, yo puedo hacer con Jesús lo que quiera”. Pero de repente, muy temprano en la mañana, por primera vez hubo luz en el infierno. De un momento a otro el diablo sintió una presencia que El desconocía, se sintió medio aturdido, medio atarantado; se despertó y dijo, “y esa luz, ¿de dónde viene? ¡Quítenme esa luz!” Cuando El volteó para ver por el pasillo del infierno, caminaba el mismo Hijo de Dios rumbo al trono satánico, directo hacia Satanás y le dijo “quiero las llaves, dame las llaves, diablo mentiroso. Tomaste una vida libre de pecado, con sangre real, pura, sin error. Diablo, perdiste, me quisiste dar muerte pero ahora estoy aquí, vivo, delante de ti para decirte: dame las llaves a la muerte, al infierno, al pecado y al temor”. ¡Jesucristo tomó la autoridad, Jesucristo tomó las llaves! ¡El vive hoy, victorioso sobre la muerte, sobre el infierno y sobre la tumba! Victorioso es nuestro Señor. ¡Hoy en día hay una tumba vacía!
La mañana en que Cristo resucitó, unas mujeres que fueron a su tumba, ellas pensaban que lo iban a volver a ungir, lo cual era un rito normal que hacían con los recién enterrados. De repente se encontraron con que alguien movió la piedra, que no había nadie en el sepulcro y empezaron a lamentarse, a llorar, a preocuparse y a decir, “¡alguien se robó a nuestro Maestro, alguien se lo llevó, lo movieron de este lugar!” ¿Dónde estaban los guardias? Habían sellado la tumba al estilo romano para que nadie, sin la firma autorizada, pudiera quitar esa piedra. “¿Qué hicieron con Jesús?” De repente sintieron a alguien detrás de ellas que vino y les preguntó, “¿qué vienen a hacer ustedes señoras?” “Venimos a ungir a nuestro Maestro” - respondieron. Y la pregunta fue, “¿POR QUE buscan entre los muertos al que vivo está? El que ustedes han venido a ungir, no esta en la tumba, ¡HA RESUCITADO!”
Alabe al Cristo resucitado. ¡Hay una tumba vacía! Hay un Mesías resucitado, una victoria completada, una vida eterna comprada para cada uno de nosotros. Pero también hay un diablo derrotado que esta debajo de nuestros pies. Pisotéelo cada oportunidad que usted pueda. Cuando usted brinque y alabe a Dios, sepa que esta usted brincando arriba de la cabeza del diablo. Brinque más fuerte, brinque mas alto porque él ha quedado debajo de nuestros pies. Los demonios están confundidos y la muerte ha sido tragada en victoria.
Preguntó el apóstol Pablo, “¿dónde esta, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde esta, oh sepulcro, tu aguijón?” La respuesta está en que Cristo está sentado sobre el trono de autoridad eterna. No hay diablo que a usted lo pueda vencer si usted tiene al victorioso viviendo dentro de usted. No hay demonio que lo pueda detener a usted. Si usted tiene a Cristo en su corazón, no hay muerte que lo pueda a usted sorprender.
Romanos 8 dice, “el mismo Espíritu” - no otro espíritu - “que resucitó a Cristo de los muertos”. El mismo Espíritu que movió esa piedra, que sorprendió a esa guardia romana y que sopló vida a ese cuerpo muerto de Jesucristo, ese mismo Espíritu ahora vive en cada uno de nosotros; EL MISMO ESPIRITU. Y ese mismo Espíritu que le dio vida a Jesús – declara el apóstol Pablo – nos va a dar vida a cada uno de nosotros, los que creemos.
Nunca es tarde para un milagro
Juan capitulo 11 habla de una familia hermosa que Jesús había visitado varias veces la cual se había convertido en su amiga. En esta familia, había un hombre que se llamaba Lázaro el cual se enfermó y murió. Sin embargo, dice la Biblia que mientras Lázaro estaba enfermo, sus hermanas mandaron a llamar a Jesús diciendo “aquel que tú amas está enfermo”. En otras palabras, Lázaro era un buen amigo de Jesús y no hay mejor amigo que podamos tener usted y yo que nuestro Señor Jesucristo porque cuando usted se encuentra en apuros, enfermo o necesitado, usted puede clamarle a su amigo Jesucristo y El le va a responder. Jesucristo es un amigo fiel y poderoso. Todos necesitamos un amigo poderoso. El puede con cualquiera de nuestras necesidades.
María y Marta le dijeron, “Señor, tu amigo está enfermo” y la actitud de Jesús fue prácticamente decir, “mándenmelo a saludar”. Jesús, no fue a orar por su amigo de inmediato sino que esperó dos días más. Sus discípulos, extrañados, pudieron haber pensado, “¿por qué no vamos inmediatamente?” pero Jesús respondió, “esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella”. En otras palabras, el Señor estaba diciendo “Dios tiene sus propósitos”. Cuando Jesús y sus discípulos llegaron a donde estaba Lázaro, ya habían hecho funeral, ya lo habían enterrado y hasta habían puesto la piedra para tapar su tumba. Las hermanas de Lázaro dijeron, “Señor, si hubieras llegado mas temprano, mi hermano no hubiera muerto”. Y el Señor respondió, “lo que tú no sabes es que yo soy la resurrección y la vida. La gente, aunque este muerta, si cree en mi vivirá”. Jesús no dijo, “yo tengo resurrección y vida”; El dijo “yo soy resurrección y vida”. Cuando Jesús llega a un lugar, ahí llega resurrección y llega vida. Cuando usted lo tiene a El, El es su resurrección, El es su vida. ¡El nos da vida en medio de nuestra muerte!
Todos y cada uno de nosotros tenemos desafíos, problemas, angustias, enfermedades, persecuciones, dudas, inquietudes, y algunos de nosotros tenemos todo el paquete de todo lo que acabo de nombrar. Sin embargo, si usted tiene una necesidad, usted es candidato para un milagro de parte de Dios; un milagro solamente viene cuando hay necesidad. En lugar de lamentarse porque tiene problemas, mírese al espejo, sonría y diga “¡qué bueno que traigo algunos problemas, porque eso me hace a mi un candidato para recibir un milagro de parte de Dios!”
Le voy a hacer 5 poderosas declaraciones que pueden cambiar su vida y ayudarle a crecer en su fe:
1. Dios se especializa en lo imposible, en aquello que el mundo y el hombre piensa que es imposible. Si usted piensa que los problemas con su matrimonio, sus deudas, su enfermedad, sus hijos o su familia ya no tienen respuesta, Dios es un especialista para arreglar ese problema. Dios se especializa en hacer milagros para cualquiera de aquellos que confiemos en El. Dios es un Dios de lo imposible, de los “casos perdidos”. La Biblia declara que lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. De hecho, le quiero declarar que mientras más grande es su problema, más grande será su milagro. Jesús se esperó un par de días para ir a ver a Lázaro y les explicó a sus discípulos “es que esto que va a pasar con Lázaro, va a ser para la gloria de Dios”. Yo me imagino a los discípulos diciendo, “si se muere Lázaro, ¿cómo va a ser eso para la gloria de Dios?” Es que Jesús podía ver cuando Lázaro iba a salir de la tumba, los discípulos no lo podían ver. Pídale a Dios que le dé ojos de fe para ver cuando su situación va a mejorar, vea con los ojos de su espíritu. ¡Dios toma las cosas que parecen ser imposibles y las arregla! ¡Créalo! Al que cree – dice la palabra – todo le es posible.
2. Dios tiene su tiempo. Dios no esta limitado a nuestro calendario, ni a nuestro horario. Muchas veces queremos decirle a Dios cuando es que necesitamos el milagro. ¿Quién entendería que Jesús se iba a esperar unos cuantos días más para que Lázaro muriese y lo enterrasen? ¿Quién entiende el calendario de Dios? Solo tenemos que seguir creyendo y teniendo paciencia. Estése tranquilo y deje que Dios pelee sus batallas. El puede pelearlas mucho mejor que usted y que yo. Declara el escritor en Hebreos 6, que con fe y con paciencia obtendremos las promesas de Dios. No sea usted como la señora aquella que estaba orando una tarde y dijo “Dios, necesito que me des paciencia, ¡pero ya!” Y hasta le tronaba los dedos a Dios. El le va a dar su milagro en el momento preciso. Dios nunca llega tarde, pero tampoco llega temprano, siempre llega justo en el momento necesario.
3. Dios es movido por compasión. Dios se compadece de nuestras necesidades. Dios sabe que usted y yo somos un pueblo necesitados de El. Jesús se acercó a la tumba de Lázaro y lloró. El miraba a su alrededor y veía la tristeza en la gente pero, ¿sabe qué mas veía en la gente? La falta de fe en la gente que estaba a su alrededor. Jesús lloró y dijo “oh Dios, qué bueno que me escuchas. Y no lo digo por mi, sino por todos estos para que crean”. Dios hizo milagros para que usted crea. Dios tiene un milagro para usted y le está diciendo, “¡escúchame con atención, mi corazón se mueve en compasión por ti y quiero regalarte un milagro, mostrarte mi poder, mi bien, quiero darte mi abundancia!” Dice Hebreos 4 que Jesucristo es nuestro sumo sacerdote y que El se compadece de nuestras debilidades. Si usted tiene una debilidad, una necesidad, hoy mismo busque un rincón en su casa, tenga un tiempo a solas con Dios y deje que Su compasión lo cubra, que usted pueda sentir ese corazón de Dios que tiene ganas de bendecirlo. Dios se compadece de su pueblo, Dios se compadece de usted. Nunca dude.
4. Dios hará lo que nosotros no podemos hacer. Si Jesús tiene el poder de resucitar muertos, ¿acaso no hubiera podido decirle a la piedra que cubría la tumba que se quitara? Claro que sí, pero Jesús no le habló a la piedra y le dijo que se moviera sino que le dijo a dos o tres hombres que estaban allí parados, “muévanme la piedra, quítenme la piedra”. Esa es una muestra poderosa de que Dios hace lo que no podemos hacer. Usted y yo no podemos levantar a un muerto, pero usted y yo podemos quitar la piedra para que entonces Cristo lo haga. Dios no va a quitarnos la piedra. Si usted necesita un milagro, busque a Dios, lea su palabra, acérquese a los médicos, deje que vean que pueden hacer ellos y el resto lo hará Dios. Si tú quitas la piedra, El resucita el muerto.
5. Dios habla al problema. Jesús miró a la tumba mientras la gente estaba toda expectante y solamente dijo “¡Lázaro, ven fuera!” Y de pronto, yo me imagino que Lázaro tuvo que salir saltando porque en aquel tiempo los envolvían en unos trapos. No importa como venga su milagro, una vez que Jesucristo lo declara, ese milagro, que venga como venga, viene de parte de Dios.
Empiece a hablarle a su problema, a su enfermedad. Empiece a decirle, “¡enfermedad, te reprendo en el nombre de Jesús!” Véase en el espejo y empiece a decirse a usted mismo, “sé sano en el nombre de Jesús” “yo declaro vida a mi matrimonio, yo declaro que mis hijos son campeones, que soy la cabeza y no la cola, que yo prestaré a las naciones y no pediré mas prestado, que soy más que vencedor, que soy soldado en el ejercito del Dios viviente, que tengo vida, que la muerte no se puede apoderar de mi, yo declaro bendición y vida eterna”. Háblele a su necesidad, póngale la palabra de Dios a sus problemas, no le ponga sus propias palabras. Empiece a hablarle a sus “Lazaros”. Jesús esta por visitar esa tumba y va a resucitar ese milagro.
Durante mi viaje a Costa Rica me llevé un pequeño libro que encontré en mi bodega mientras buscaba otra cosa.
Su autor, Bob Sorge, atrapó mi atención hace mas de 6 años por primera vez. Lo escuché compartir sobre el tema de la lealtad y las decisiones que tomé en aquel momento le dieron un giro muy importante a mi vida.
El libro se llama: Secretos del lugar secreto. El señor Sorge ha pasado los últimos años de su vida dedicado a la oración y contemplación, parte movido por una tragedia personal que lo dejó practicamente sin voz y parte, movido por una sed espiritual que se acrecenta cada día. Aparte, Bob ha estado apartado los últimos dos años en un sabático que le alejó de las pocas conferencias en que enseñaba. Su quebrantada voz le permite hablar por un máximo de 40 minutos y con mucho dolor.
Dicho todo esto, me parece que lo que tenga que decir ha de ser digno de ser escuchado.
Su reflexión sobre Mateo 6:6 no presenta nada nuevo. Eso es lo mas interesante.
Te explico…
La pregunta que Bob Sorge hace al inicio del capítulo 2 me es demasiado común y sospecho que para ti también lo es: Luchas frecuentemente con el sentimiento de sentirte desconectado de Dios?
Se podría escuchar un coro de gente gritando: SIIIIIII! Es en este momento que la gente tomaría un lápiz y aguantaría la respiración con tal de no perder de un solo sonido que venga de la boca del especialista que imparte un seminario. El secreto está a punto de ser vocalizado. Solo que el secreto no es tan secreto. Jesús lo ha gritado desde hace mucho. Hablo de una práctica piadosa que nos ayuda a iidiar con esa terrible sensación de lejania y desconexión con que los mortales luchamos cuando se trata de orar.
Vamos al grano.
“pero tu, cuando ores, ve a tu cuarto y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en lo secreto y tu Padre que ve en lo secreto…”
“El lugar secreto es el portal al trono” eso dice Bob. Y es que si creemos lo que Jesús dijo tendremos que considerar que tenemos aquí una clave para la intimidad con Dios. Es buscarlo en lo secreto. La oración personal cuando se da a solas es la antesala para conocer al Padre Celestial que se revela a quienes lo buscan en ese contexto.
He acostumbrado orar en todo lugar desde hace años. El minsterio itinerante me obliga a eso. Horarios distintos para dormir y comer. Nada es rutinario, gente distinta, atrasos en los vuelos o entrevistas no planificadas. Así es mi vida. Hace rato no puedo escoger mi hora favorita del día (la caída del sol) en mi rincón favorito ( eso es para mi) para orar.
Me gusta hablar con Dios en donde sea que esté.
Sin embargo,debo admitir que algo me ha faltado y creo haberlo encontrado en las palabras de Jesús. He decidido volver a pasar ratos completamente a solas con Dios en la esperanza de que esa sensación deliciosa de intimidad con Dios me vuelva a ser familiar o cotidiana.
Te recomiendo considerar el consejo, quizás te cambie la vida.
Si gustas averiguar mas sobre la literatura de Bob Sorge, su página es OASISHOUSE.NET Encontrarás algunos libros en español.
Hijo Pródigo…. Adicto Sexual.
Los aspectos prácticos de volverse libre de la adicción sexual deben ser precedidos de una nueva perspectiva. Yo nunca he aconsejado a un hombre profundamente arraigado en el barro de la adicción sexual que no tenga una opinión distorsionada de Dios el Padre.
Podemos hacer todas las “cosas” correctas para ser libres, pero no funcionará porque nuestros corazones tienen que agarrar el Evangelio o las Buenas Nuevas, o la vergüenza permanecerá. Ahora, nuestras cabezas pueden comprender las bondades de Dios, pero las áreas escondidas de nuestros corazones tienen que ser tocadas por la gracia de Dios. De la misma manera que el hijo pródigo, nuestras adicciones nos han avergonzado y manchado. Así que, pongamos en orden algunas cosas antes de tratar con los pasos del “como hacerlo”.
PRIMERO, TU ERES BIENVENIDO A CASA!!
Cuando el hijo pródigo se fue de casa, trató a su padre como si estaba muerto. “Déme mi herencia.” La única manera que podía tener lugar eso era si el hijo consideraba al padre muerto. Él esencialmente insinuó, “No quiero nada de lo que usted es … solo quiero lo que usted tiene.”
Yo he tratado a Dios de ese modo muchas veces, ¿usted no? He suplicado por el “arreglo rápido”, que siempre es la llamada de trompeta de las adicciones. He exigido que Dios me saque de apuros, me cuadre todo, y se mueva con poder a nombre mío. “Señor sólo soluciona este problema. No quiero esperar. Lo necesito ahora.” Lo que realmente estoy diciendo es, “No quiero el dolor de tener Su carácter que trabaje en mí.” Pero he aquí la parte hermosa: no importa cuántos chiqueros personales he creado por mis propias elecciones, Él siempre me ha dado la bienvenida a casa.
A través de los años, he aconsejado a varias personas que se habían atormentado por sus adicciones destructoras, y nunca se habían escapado del grito repetitivo de su adolescencia, “Si usted camina afuera de esa puerta, nunca vuelva a esta casa otra vez.”. Ésa es una de las razones por las cuales ellos se han ido de chiquero en chiquero. Pero he aquí las gloriosas noticias: USTED TIENE UN PADRE CELESTIAL QUIEN SIEMPRE LE DA LA BIENVENIDA A A CASA. ¡PUNTO!
SEGUNDO, USTED TIENE UN PADRE QUE ESPERA PACIENTEMENTE.
La parábola del hijo pródigo insinúa que el padre estaba constantemente explorando el horizonte buscando al hijo descarriado. El padre no fue y arrastró al hijo afuera del chiquero, y Dios el padre tampoco hará eso con usted. Ésa es la razón por la cual sus pasos pequeños de obediencia en los días venideros son tan críticos.
¿Por qué el padre no fue por del hijo? Porque él lo amo así profundamente que quería que el hijo tuviera la dignidad de elección. La única cosa que el hijo había dejado era la libertad de elección, y el padre no le quitaría eso de él. Muchas personas en la mitad de las adicciones piden a Dios que venga y los saque de apuros. Ellos quieren que el Espíritu Santo venga y los “saque” afuera de un problema. El no hará eso porque el propósito de Dios en su vida es sanarlo, no permitirle a usted hacer algo.
Sí, el poder del Espíritu Santo es crítico cuando usted está tratando de arreglárselas con los poderes completamente demoníacos de las adicciones sexuales. Sin embargo, el Espíritu Santo no vino sobre la iglesia primitiva indiscriminadamente, “No se alejen de Jerusalén, sino esperen la promesa del Padre.” Hechos 1: 4. Todos los discípulos salieron de los chiqueros de sus miedos y volvieron a casa a la habitación superior.
Su padre celestial espera pacientemente que usted vuelva a casa, dejando atrás la negación, el engaño y la culpa. Y nunca hay un momento en que el Dios del Universo no lo tenga a usted en su mente. El esperará pacientemente que usted haga la elección de volver a casa. ¿Usted sabe eso? No me importa lo que usted haya hecho. Lo que usted esté haciendo. Lo que usted sea. Dónde usted este. No importa que tan rápido usted esté deslizando la bajada, o qué tan bajo usted pueda haberse hundido. Usted tiene un Padre que nunca deja de pensar en tí y espera que hagas un movimiento hacia Él.
TERCERO, SU PADRE CELESTIAL LE RESPONDE EN SACRIFICIO A USTED.
Siempre disfruto de la escena del padre que corre hacia el hijo cuando inicialmente lo ve en Lucas 15, pero recientemente, estando de pie en las afueras de un pueblo en Israel, me di cuenta cómo nunca antes del poder completo de esa escena. Yo antes había descrito al hijo subiendo por una larga calzada a la inmensa granja del padre, de la misma manera que usted podría ver las plantaciones en el sur. Luego me di cuenta de que la escritura reflejó el contexto cultural de Palestina. La casa del padre habría sido parte de un pueblo, y cuando el hijo camino a través de los campos de los agricultores circundantes, la noticia se habría extendido. El pueblo completo habría estado observando.
El padre tenía un par de opciones. Podría permitir que el hijo hiciera la larga caminata llena de vergüenza, o podría en sacrificio acudir a su hijo que regresaba. Había más que sólo emoción involucrada en la respuesta del padre.
Su padre celestial nunca le pide a usted que venga arrastrándose ante Él debido a lo que has hecho. Nunca lo expone a usted a la vergüenza pública. Pero te pedirá que se esté afuera del chiquero y se dirija a la casa, admitiendo que usted estaba en un chiquero y ahora necesita Su ayuda. Jesús fue clavado en la cruz así que nosotros no tendríamos que ser atravesados por la agonía de nuestras adicciones. El fue públicamente humillado y avergonzado con el propósito de que nosotros podamos estar libres de nuestra vergüenza. Ése es el punto principal del Cristianismo y la respuesta a cada adicción que sacude las almas de los hombres.
RESOLVIENDO CREENCIAS BÁSICAS DESTRUCTORAS
El Dr. Carnes, en su sobresaliente investigación clínica sobre la adicción sexual, ha identificado las cuatro creencias principales encontradas en las mentes de aquellos que han experimentado la vergüenza y la desesperación que viene de la impotencia y el no manejo de la adicción sexual. Todos de las respuestas se cristalizan alrededor del problema de la falta de mérito.
1. Soy básicamente una persona mala e indigna.
2. Nadie me amaría como yo soy.
3. Mis necesidades nunca van a ser cubiertas si tengo que depender de otros.
4. Las Relaciones sexuales son mi necesidad más importante.
La respuesta para la primera creencia principal viene de aprender cómo verse usted mismo como su Padre Celestial lo hace - un ser humano imperfecto salvado por la gracia de Dios, pero todavía en construcción. Pero esa verdad no va a tener efecto en su vida a menos que usted tome el próximo paso y trate con la mentira declarada en la segunda creencia principal, “Nadie me amaría como yo soy.” Aquí es donde nosotros tenemos que aprender a cómo caminar en la gracia y dejar el espejismo de ser perfectos o estar en control.
Dios es quien tiene todo bajo control y necesitamos ponernos bajo su Señorío.
Dr. Ted Roberts.
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