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Por Gimena Sánchez Arnau
Seguramente te has topado con ellos alguna vez, quizás no los conoces, pero seguramente alguno de ellos impactó tu vida; es por eso que te invito a que puedas descubrirlos.
Yo he tenido la dicha de tener muy cerca a un líder de jóvenes invisible, ¿por qué invisible? Porque no estaba presente los días sábados cuando me juntaba con las chicas de la célula o no venia conmigo a algún evento de capacitación. Mi líder invisible fue mi abuela Marta. Dios la puso en mi camino para que pudiera conocer a Jesús cuando era pequeñita y aprendí a amar a Dios a través de sus enseñanzas, la lectura de la Biblia, las alabanzas al Señor e ir cada domingo junto a ella a las reuniones en la iglesia. Puedo decir que ella ha sido una mentora espiritual en mi vida, siempre oro por mi, velo por mi sanidad espiritual y material, si también material, pues donaba de su sueldo de jubilada para sostenerme económicamente.
Me asombraba mucho su jovialidad, siempre actualizada y atenta a escuchar la voz de Dios. Fue mi consejera, mi compañera de emociones, mi gran escuchadora, mi confidente.
Yo también tuve una abuela Loida, fue mi abuela Marta, quien me enseño que es mucho mejor estar en los negocios del Padre que malgastar la juventud siguiendo a mis propios deseos. Para ella hablar de Jesús era lenguaje cotidiano, no dejaba pasar ninguna oportunidad para contar las buenas nuevas de salvación a quien se cruzara en su camino, no se avergonzaba del evangelio. Pasaba mucho tiempo orando en la presencia del Señor, y hasta que pudo, lo hacia de rodillas, llevando delante del trono sus gratitudes, sus alabanzas y sus pedidos, una gran mujer de fe.
Sus canas bien blancas y en el ultimo tiempo su movilidad reducida hacían que no pudiera participar en persona de los eventos, pero yo sabia que ella se quedaba en su casa intercediendo por cada detalle. Siempre preguntaba como nos había ido y quería saber como seguiríamos avanzando y creciendo.
Muchas veces ella fue quien nos financio dinero para que pudiéramos organizar eventos, una vez con su maquina de coser, confecciono unos telones gigantescos para un recital al aire libre!!
Puede ser que ahora mismo te des cuenta que tienes a tu alrededor a algunos lideres de jóvenes invisibles. Pasa tiempo con ellos, disfruta de sus enseñanzas y celébralos en vida. Todos necesitamos personas que nos apoyen, nos guíen y nos contengan. Quizás ellos no puedan compartir contigo cada sábado en la reunión de jóvenes, pero si puedan orar por ti, regalarte algún versículo que te inspire, y también, por que no? reprenderte o aconsejarte al tomar alguna decisión.
¿Y ahora que me dices? ¿Conoces o conociste a alguno? Seria bueno que pudieras identificar, al menos uno, y que se lo hagas saber. Dile que lo adoptaras como un “compañero de batalla invisible” y que tomaras tiempo con el, para orar, leer la palabra, conversar, tomar un te, mirar alguna película, lo que sea! Todos necesitamos gente que nos ministre, que nos guíe, que interceda por nosotros!
Mi sugerencia es que puedan sumarlos a sus grupos juveniles, podrías pasarle una lista de todos los chicos, con sus edades, para que oren por ellos, quizás hasta con sus fotos. Y también algún día podrían ir a visitarlo a su casa y merendar juntos! Muchos ancianitos están solos y les gustaría pasar tiempo con los jóvenes. Aquí estarías haciendo un doble trabajo: dándole afecto y compañía a los ancianos y a la vez enseñándole a tus chicos a honrar a los mayores. Además, los ancianitos tienen mucho tiempo libre y los adolescentes también!! Así que podrían invitarlos a invertir tiempos juntos. Por ejemplo, las abuelas podrían enseñarle a las chicas a cocinar o a tejer y coser, y a los varones, los abuelos podrían enseñarles a jugar al ajedrez o leerles libros, ya que muchos han perdido su vista y les cuesta leer.
Mi abu Marta me enseño a soñar grandes sueños, pues Dios es un Dios grande y quiere lo mejor para sus hijos. Cuando comenzamos con Especialidades Juveniles, ella me dijo que el Señor haría una gran obra en medio de la juventud del continente y que Dios nos había juntado a varios amigos para poder cumplir su obra en medio de la juventud, que íbamos a tener luchas, pero que Dios iba delante nuestro, y El ya había librado la batalla, la victoria es nuestra y hoy luego de varios años podemos ver que mas y mas jóvenes son alcanzados con el mensaje de Jesucristo. Las viejas estructuras, legalismos, se están rompiendo, gracias al obrar de Dios en medio de su pueblo, Aleluya! Dios hizo que la abu Marta fuera parte de esta generación que cambiara la historia de la humanidad, ella que no sabia ni como era enviar un e-mail o recibir un fax! Dios le dejo ver que su poder es maravilloso y que puede usarnos a nosotros que somos barro para la extensión de su Reino.
Gracias Abuela Marta por tu ejemplo, gracias por ser parte de este sueño!
Queremos y necesitamos mas “lideres de jóvenes invisibles” que se animen a dar saltos de fe y sean audaces para alcanzar a la nueva generación que necesita a Jesucristo en sus vidas!
“Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová”. Levítico 19:32 (Reina-Valera 1960)
Visto | Especialidade juveniles
Fructificando en medio de la aflicción
Génesis 39:2 Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio.
No existe el ambiente perfecto para prosperar, hay gente que quiere cambiarse de trabajo porque no hay buen ambiente, ¿Sabe por qué se quiere cambiar por el ambiente? Porque es obvio que no es usted el que hace el ambiente, usted evidencia que usted no es un elemento que cambia ambientes, sólo uno que los aguanta, si no aguanta el ambiente de su oficina, cámbielo usted. José prosperó en un ambiente de esclavitud, de esclavo prosperó, él no miraba el lugar donde estaba, él miraba quién estaba con él en ese lugar, él no decía “soy esclavo de Potifar”, el decía “soy hijo del Dios Altísimo, bendecido por él, todo lo que hago prospera, lo que toco sale bien, no importa dónde me pongan Dios va conmigo a dónde quiera que vaya”. José prosperó en la casa de su amo, no necesitas ser empresario para prosperar.
Génesis 39:3 Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.
La definición de “Angustia” según la Biblia es:
-Estar angustiado
-Hacer referencia a los sufrimientos debido a la presión de las circunstancias o del antagonismo de las personas
- Agobiado, abrumado
José fue prospero en medio de las circunstancias, tu no prosperas porque te quejas tanto de las circunstancias que llegas a creer que por las circunstancias Dios no te va a bendecir, entonces parece ser que Dios necesita ciertas circunstancias como las que a ti te gustan para que tu creas que él te va a levantar, pero te tengo buenas noticias, no importan las circunstancias, si crees que Dios está contigo allí donde estás, de allí te levantará el Señor. El Señor tiene una extraña combinación, porque por un lado José estaba muy afligido, sufrió tanta aflicción pero al mismo tiempo tenía tanta fe en Dios que nunca se quejó de la aflicción, hasta Génesis 41 cuando nombra a su hijo, allí dijo que Dios lo había hecho fructificar en el tiempo de la aflicción, eso me dice a mí lo que José tenía en mente en todo el tiempo que fue afligido, él no estuvo pensando en la aflicción sino el dar fruto a Dios, si José no hubiera dado fruto a Dios nunca hubiera gobernado Egipto, José estaba bien bendecido pero afligido, en otras palabras, José estaba en problemas pero gozoso.
Cuando estas en medio de un problema el 95% de la solución es tu actitud el 10% es lo que hay que hacer, la palabra del Señor nos enseña cosas grandes, no veas lo feo que puede ser un momento sino que Dios está allí para hacerte prosperar. No veas la dificultad sino la manera en que Dios te va a sacar de ella, no le hables a Dios de tus problemas, háblale a tus problemas del Dios tan grande que tienes.
No hay año que no tengamos algún tipo de aflicción y debemos prepararnos para que cuando llegue salgamos victoriosos.
Romanos 8:16-19 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
Debes comprender que las aflicciones son temporales, todas terminan, la aflicción se va, se va cuando haces a Dios tu refugio, la palabra de Dios es clara y debemos comprender que las aflicciones son temporales y la más fuerte de ellas no se puede comparar con la gloria que se va a manifestar en nosotros. Se van a manifestar en nosotros las aflicciones pero jamás tan intensas como la gloria que Dios va a manifestar en nosotros. Las aflicciones que vivió José no fueron tan intensas como la gloria que vivió administrando todo Egipto y las aflicciones que pasamos por hacer lo bueno no son nada comparables con la recompensa que Dios te da por haberlo hecho.
Salmo 34:19 Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.
Aquí no dice que los justos no vamos a tener aflicciones, dice que vamos a tener “muchas” pero también dice que de todas nos librará Jehová, mientras estás en la aflicción pon tu mirada en gloria que Dios te va a dar.
Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Jesús no dijo que íbamos a estar exentos de tener aflicción, Él dijo que de TODAS nos iba a librar. El dijo tendrán aflicciones, sólo una cosa les pido “confíen en mí”. El Señor nos pide que confiemos en Él en medio de la aflicción porque a veces son tan grandes o vienen tan seguidas que tenemos la tentación de desconfiar de Dios, Jesús dulcemente dijo “te va a pasar, pero te puedo pedir algo ¿podrías confiar un poco en mí? Yo te voy a librar de ellas, sólo ten paciencia”.
Tú puedes tener aflicciones por dos razones, por hacer lo malo o por hacer lo bueno. Por ejemplo, quieres beber alcohol, quieres drogarte, quieres fumar, puedes decidir no hacerlo entonces sufres la aflicción al ejercer el dominio propio, o bien, decides beber, drogarte o fumar, en este caso sufrirás la aflicción de morirte, de dañar a la gente que te rodea o de un cáncer. Puedes sufrir aflicción de que el novio te corte porque no te acuestas con él o la aflicción de ser madre soltera porque el que te está pidiendo que te acuestes con él antes de tiempo seguramente te va a abandonar, el que te ama te espera. Puedes sufrir la aflicción de abstenerte de hacer cosas malas o la aflicción de hacer las buenas, puedes abstenerte de la aflicción de no querer ser un cristiano consagrado porque no quieres que digan que eres fanático o sufres la aflicción en el día del juicio cuando Él te diga “Por cuanto no fuiste ni frío ni caliente sino tibio te vomitaré de mi boca”. Si vas a sufrir o vas a ser afligido que sea por hacer lo bueno.