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Bendiciendo Tu Vida

Archive for September, 2008






Tuesday
Sep 30,2008

¡Sigue empujando!
Por Marcos Witt

“Pero una mujer que desde hacia doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenia, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto” - Marcos 5:25-27.

La única solución a todas nuestras necesidades se encuentra en Jesús. En esta oportunidad no le voy a hablar de medicina, ni de filosofía, ni de psicología, le voy a hablar de Jesús. El es el Rey de Reyes, el Único que puede sanarlo, el Único que puede hacer milagros, el Hijo de Dios, el Victorioso de todas las naciones, el que está sentado a la diestra de Dios Padre el día de hoy intercediendo por usted. Qué bueno que usted, al igual que esta mujer, oyó hablar de Jesús alguna vez en su vida.

Dice la Biblia que esta mujer “oyó hablar de Jesús”. Quién sabe quien se lo había platicado, pero la fama de Jesús estaba corriendo por todos lados. Es importante que usted también esté platicando lo que Dios ha hecho en su vida. ¿Qué ha hecho Dios por usted? Piense por un momento en todo lo que Dios ha hecho por usted, nunca le ha faltado nada, El ha suplido todas sus necesidades. Hable de todas estas cosas, de lo bueno que es Dios, póngalo en sus labios. Jesús es la respuesta que este mundo está necesitando.

Esta mujer había oído hablar de Jesús y “vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente el borde de su manto seré salva” (Marcos 5:28). Ella no pedía gran cosa, ella no necesitaba gran cosa, no requería de más nada que tocar el borde de su manto. “Y enseguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en su cuerpo que estaba sana de aquel azote. Luego Jesús, conociendo en si mismo el poder que había salido de El, volviéndose a la multitud, preguntó: ¿quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: ves que la multitud te aprieta, y todavía preguntas: ¿quién me ha tocado? Pero El miraba alrededor para ver quien había hecho esto. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de El, y le dijo toda la verdad. Y el le dijo: Hija, TU FE te ha hecho salva” (Marcos 5:29-34a). Es SU FE lo que mueve la mano de Dios, es SU FE la que Dios honra cuando usted se acerca a El creyendo que El lo puede sanar. “Tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote” (Marcos 5:34).

Esta mujer había llegado a su punto de desesperación; llevaba 12 años enferma, todos sus recursos se habían agotado, su dinero se había terminado, cada vez le iba peor. Sin embargo, alguien le platicó de Jesús y ella determinó: ‘tengo que hacer algo, voy a empujar’. El Señor quiere que usted siga empujando. A esta mujer alguien le platicó que Jesús podía ser la respuesta a su necesidad y ella supo, investigó y se acercó. Dios hará lo que usted no puede hacer, pero usted tiene que hacer lo que El no puede hacer. Esta mujer se movilizó al lugar y de la misma manera usted necesita movilizarse y tomar pasos de fe, tomar acción, creer que Dios lo va a sanar.

Esta mujer se levantó con todo y enfermedad y no permitió que la multitud fuera para ella un obstáculo. De alguna manera ella empujó y empujó hasta que llegó. Yo me puedo imaginar que hubo gente que la vio y se molestó. Quizás muchos dijeron, “¿y esta señora quién se cree? ¿Qué le pasa a esta mujer? ¡Si nosotros llegamos primero! ¡Que haga fila!” Pero ella no se preocupó por los que se molestaron ni por los que la criticaron. Ella tenía una necesidad. Cuando usted tiene una necesidad, no debe importarle quien se moleste con usted, ni quien lo critique. Tenemos que pedirle a Dios que nos dé una santa desesperación de tal manera que busquemos el rostro del Señor y que hagamos lo que tengamos que hacer hasta obtener la respuesta que necesitamos.

Hay gente que no mas empieza a ver que usted está empezando a salir adelante, tratan de bajarlo. Usted muchas veces se ha tenido que enfrentar con un gigante que está entre la multitud tratando de detenerlo; el gigante se llama ‘temor’ quien le dice: “usted va a morir, sus días se van a acabar, no hay remedio para usted”. Pero la Biblia dice que el diablo es como león rugiente y un león rugiente ya ni siquiera tiene dientes y no es ni siquiera el que ataca la presa; son las leonas las que están esperando la presa del otro lado para atacarla. Así que si usted escucha que le están diciendo que se va a morir, corra hacia ese ruido y mire a ese temor en la cara y dígale, “temor, la Biblia dice, en el nombre de Jesús, que yo ‘viviré, no moriré’. La Biblia dice que Cristo murió por mi y que tengo vida en Cristo Jesús”. Mire el temor en la cara y dígale, ‘temor, si no te quitas, te voy a quitar y te voy a dejar en mi polvo”.

No se deje detener por el temor, ni por la angustia. ¡Siga empujando! Siga creyendo que el Señor lo va a sanar, que su matrimonio va a ser restaurado, que TODOS sus hijos van a servir al Señor, que su marido va a vencer ese problema del alcoholismo, siga creyendo, siga empujando. Que no lo detenga a usted ese espíritu de desesperación, de frustración, de mentira, ni de cansancio. La palabra de Dios dice, “los que ESPERAN en el Señor tendrán nuevas fuerzas”. ¡Espere usted en el Señor y Dios le va a dar a usted nuevas fuerzas! ¡No se canse! Dice la palabra que “los que esperan en el Señor volarán como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán”. Aprenda usted a esperar en Dios y El le dará la fuerza que usted necesita para poder ver su milagro. ¡Siga empujando!

No fue el toque de Jesús lo que le dio el milagro a esa mujer, fue el toque de esa mujer, lo que le dio su milagro. Dios quiere darle a usted una clase de fe a tal punto de que no requiera que nadie ore con usted, que nadie le ponga las manos, que nadie lo unja con aceite – aunque todo eso es buenísimo, lo hacemos todos los domingos y todos los días. Esa mujer no necesitó que Jesús ni siquiera le dirigiera la mirada, mucho menos la palabra y fue sana.

El borde del manto de Jesús se pasea por su lugar. ¡Toque su manto! ¡Empiece a recibir su respuesta!  …¡Todo es posible si puede creer!

Fuente

Tuesday
Sep 30,2008

Sunday
Sep 28,2008

pastor luis bravoAlguna vez te haz sentido triste y solo, que no hay quien te entienda, ni comprenda lo que estas pasando, y que en lugar de ayudarte terminan regañándote o como se dice en nuestro lenguaje común: terminan dándote más palo.

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¿Eres un buen Administrador?

Saturday
Sep 27,2008

¿Eres un buen Administrador?

Dios ha sido fiel y nos ha dado, pero a veces, hemos sido malos administradores de lo poco o mucho que nos ha dado

En Estados Unidos, las estadísticas dicen que de cada diez personas, siete están endeudadas. Significa que tal vez no hemos sabido administrar bien. Dios ha sido fiel y nos ha dado, pero a veces, hemos sido malos administradores de lo poco o mucho que nos ha dado. Si algo he practicado es que he sido un buen administrador. Hay un principio que he aplicado y es ser un hombre fiel. Dice la Palabra: Hombre de verdad, quién lo hallará. Normalmente, lo aplicamos a las mujeres, pero hay un versículo en la Biblia que lo dice. Realmente, el hombre que no es de verdad, no puede ser un buen administrador. Dice la Palabra que el hombre de verdad es lleno de muchas bendiciones. Todos queremos tener muchas bendiciones. ¿Qué necesitas? Ser un hombre de verdad. ¿Y qué necesitas para ser un hombre de verdad? Ser un hombre fiel.

A veces, la gente dice: “¡Ala, qué viento el que hay! Pero, ¿cómo sabes que hay viento? El viento no se ve, se nota porque el árbol se mueve, porque los papeles revolotean, porque te despeinas, pero no se ve. ¿Por qué dicen “ese chavo sí es bendito”? ¿Cómo es la bendición? Descríbela. Ustedes pueden notar que es bendito por las cosas que esa persona tiene o  hace. Yo puedo ver que eres bendito porque te veo con tu esposa, porque tienes trabajo, porque estás aquí. La bendición como tal es muy difícil de describir. Yo sólo sé que la Palabra dice que un hombre puede ser lleno de múltiples bendiciones si es un hombre de verdad.

Proverbios 20:6

Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará?

Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará? Si la misma palabra dice “quién lo hallará”. ¿Será que es difícil? Hay un bajo porcentaje de hombres de verdad, y ese porcentaje es de los hombres de verdad que son realmente bendecidos. Una persona bendecida se nota, no pasa desapercibida. Ustedes conocen gente y pueden decir: ¡Ese hombre sí es bendecido!

Proverbios 28:20

El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones, mas el que se apresura a enriquecerse, no será sin culpa.

El hombre que es lleno de muchas bendiciones tiene que pasar una prueba, y es la de la fidelidad. Si quieres pasar la prueba de la fidelidad, Dios te va a poner sobre poco y si la pasas, te pondrá sobre mucho. Les voy a poner mi ejemplo, Casa de Dios tiene 14 años ya, yo tendré 13 años y medio de estar acá. Cuando yo empecé a llegar, fue porque me contaron que había un pastor que predicaba bien, la iglesia tenía tres o cuatro domingos de haber empezado. Llegamos y dije: “Dios mío, dónde me vine a meter, ¡están locos!”.

De repente, llama a la pastora Sonia y le pregunta si quiere decir algo, ¡ella estaba ebria en el Espíritu Santo! Nunca me imaginé que Dios me iba a dejar ahí más de 14 años. Yo le había dicho a Dios: “donde mis hijos estén contentos, esa es mi iglesia”. Ese día terminó el servicio y mis hijos estaban felices. Durante trece años y medio, casi catorce, puedo decir que le he sido fiel al pastor en todo lo que me ha puesto a hacer. Los que me conocen y han pasado por aquí, me han visto servir en el parqueo de la iglesia, con los servidores,  etc.,  a eso me llamó el pastor. Empezamos de chaleco azul. Nunca esperé estar en ningún lado de eminencia, sólo quería servir a Dios a través del pastor. Me ha tocado llevar agua, que nos tiren el carro encima, nos han sacado pistola, de todo. Es una prueba de fidelidad, ahorita tenemos 1,700 servidores activos, pero si voy a mi archivo, hay el doble inscritos; algunos no han logrado ser fieles. Son pruebas de fidelidad. Yo empecé como un servidor de chaleco; trece años después, un domingo me dice el pastor: “Te toca predicar”. Diez minutos antes de la prédica.

Hoy me gustó el servicio; a la señorita que dirigió la alabanza no le tocaba hacerlo, pero se lo pedí y lo hizo muy bien. Son pruebas de fidelidad. Toda la vida, desde que usted nace hasta que muere, Dios lo va a probar. Si la pasa, sobre poco lo puso, sobre mucho lo pondrá. Yo no sé si ella en unos años estará cantando en las cruzadas; porque sobre poco fue probada, sobre mucho la pondrá. Ella pudo poner mil excusas, pero se paró y cantó nítido.  El día que el pastor me llamó a predicar, yo pude poner pretextos, pero no. Uno tiene que estar listo siempre. ¿Qué vas hacer si hoy te llama alguien y te ofrece un trabajo, un negocio? ¿Le vas a poner excusas? La vida se basa en pruebas de fidelidad y administración. Todos somos administradores. Y si usted hoy al salir de la prédica no sale con un kct de: “soy administrador,” nunca va a pasar de poco a mucho. El dinero que tienen es de Dios. ¿De quiénes son sus hijos? De Dios. ¿De quién es el negocio? De Dios. Ustedes y yo sólo somos unos simples administradores.

Un administrador es una persona asignada a manejar, vigilar o supervisar el asunto de otra persona. ¿De quién es todo lo que tenemos? De Dios. ¿Qué tenemos que hacer? Administrarlo, vigilarlo, cuidarlo. Todos y cada uno somos administradores. ¿Y cómo probó Dios a las personas que les dio los talentos? Administrando. Agarró tres personas y les dio talentos, los dejó administrando, regresó y vio qué habían hecho. ¿Qué les dio Dios? Algo, según su capacidad. ¿Qué han hecho con ese algo? ¿Han pasado la prueba? Si ustedes no llegan a ser fieles con diez centavos de cada quetzal que se ganen y no son las personas más honestas, de darle al dueño del dinero el 10% de utilidad que le corresponde, ¿usted cree que Dios le va a dar un millón? Nunca, El no puede pasar sobre su Palabra. No me venga a decir por qué no tiene dinero, por qué debe si ha malgastado el dinero que es de Dios, ¿cree que Él le va a dar más? En mi empresa tengo dos auditores dedicados a ver que los empleados no roben y que yo no le robe a Dios. Ellos me sacan mes a mes mi cheque del diezmo. El es fiel conmigo porque yo soy fiel con Él. Recuerdo mi primer diezmo cuánto fue, pequeño. Sobre poco fui fiel, sobre mucho me ha puesto. Así funciona. Estás inscrito en un gimnasio, pagas la mensualidad, pero ¿vas todos los días al gimnasio? Eres servidor, el grupo que hoy sirve tiene inscritos a más de 100 servidores, yo conté 40. ¿Qué paso con los otros? ¿Siguen siendo fieles? Les toca cada 14 martes, y aún así, ¡no vienen! ¿Creen que Dios los va a poner sobre mucho? ¿Quiénes van a ser buenos administradores? ¿Quiénes quieren pasar una prueba de administración? La tenemos que pasar, son exámenes. ¿Usted cree que puede pasar de primero a segundo sin exámenes? No, tiene que hacerlo. Ustedes aunque no les guste, tienen que pasar una prueba de administración. Y quien no la pasa, se queda.

Lo lindo de Dios es que hace retrasadas. Y no sólo una, sino muchas, hasta que pasan de una prueba a otra y va poco a poco, haciendo pruebas de fidelidad. Yo les compartía a mis doce que cuando empecé con mi célula, empecé con toda la gana y no me llegaba mucha gente. Entonces, decidí hacer churrascos, invitaba, daba carne, pollo, tortillas. Predicaba y los invitaba para el siguiente jueves. Dejé un par de jueves sin hacer churrasco y cabal me llegaron a supervisar la célula y estaba yo solo, y mi pareja que llegó a supervisar. Yo estaba triste y no sabía si seguir o no con el grupo. Pero seguimos, nunca me imaginé que Dios me iba a tener con un grupo de 1,700 servidores. ¿Qué pasa si digo “ya me cansé, los jueves tengo mucho que hacer”? Hubiera inventado cualquier excusa. Seguí y pasé la prueba. Cuántas pruebas has pasado tú que sabes que Dios te las puso y no quisiste llegar al examen, y por eso sigues estancado. ¿No te gustaría que dijeran: “Hombre de verdad, quién lo hallará”, y ahí estés tú? Es tan difícil encontrar un hombre de verdad, que el mundo lo busca. Un hombre que trabaje, que no robe, y cuando lo encuentran, no lo sueltan. Esta iglesia debería de estar llena de hombres de verdad. Todos tenemos nuestros problemas en diferentes áreas. Tal vez tu problema hoy es de dinero, con tu esposa, con tus hijos. No les fuiste fiel y te quemaron la canilla. Ahora tus hijos no te esperan, se van con alguien más. Y ahora sí enojado el papá, pero si tú no les fuiste fiel. Pruebas de administración.

Saqué algunos puntos sobre lo que debería ser un hombre fiel. Tiene tres características:

Son fieles en lo poco; son fieles en lo que le pertenece a otras personas, no pueden servir a Dios y al dinero. Imagínese dar un diezmo de un millón de quetzales. No es lo mismo que dar diez centavos. Yo conozco mucha gente que no lo ha hecho. Conocí a un hombre que vendió una casa, y tenía que dar un diezmo similar a ese, y prefirió alquilar la casa con tal de no dar el diezmo de eso. Le podría contar el desenlace de esa persona, no le fue nada bien. ¿Quiénes van a pasar la prueba? Pero se pasan constantemente. Ya la pasaron y viene otra, hasta que alguna vez llegas a la presencia de Dios y es donde te dirá: “Bien hecho, siervo fiel, y te tiene una corona allá en el cielo”. Pero ahora estamos hablando de los que estamos aquí en la tierra, tenemos que ser fieles, buenos administradores y entonces vamos a ser hallados hombres de verdad y tener muchas bendiciones. Dios te dice qué tienes que hacer para ser bendito. Al salir de aquí, todos vamos a orar y a intentar ser hombres y mujeres de verdad.

I Corintios 4:1-2

Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.

Lucas 16:10-13

Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.  Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.

¿Quiénes quieren tener unción de Dios? Si no son fieles con lo que les dio el administrador, ¿por qué Dios los va hacer benditos?  Gracias a Dios, tengo 14 años de estar acá sirviendo, ser hallado fiel en lo que me llamaron hacer. Dios te dio talentos y no los estás usando. Dios te llamó a sanar enfermos y no estás yendo a orar por ellos. ¿Cuánto hemos fallado en la fidelidad en lo muy poco? ¿Cómo le pedimos a Dios mucho? Para ser hombres de verdad, vamos a ser fieles, para estar llenos de muchas bendiciones.

Friday
Sep 26,2008

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