Llegamos muchas veces a nuestras relaciones interpersonales, de amistad, noviazgo o
matrimonio, con la idea que la otra persona llene y satisfaga lo que nosotros queremos o necesitamos, pero casi nunca llegamos para ver como nosotros podemos llenar, satisfacer o aportar algo a ellas o ellos.
Hace algunos años, Dios permitió que me regalaran una computadora, era algo que había anhelado mucho y que además me servía inmensamente, por lo que aquello me alegro bastante, y no tarde en arreglarla y mejorarla. (more…)